Un paraíso vitivinícola al pie de los Andes
Entre los volcanes Tupungato y Tupungatito, en Gualtallary, se encuentra uno de los grandes terroirs de Argentina. En este enclave único, al pie de la cordillera de los Andes, nació en 2003 el proyecto de Finca Ferrer, con el propósito de elaborar vinos capaces de expresar la autenticidad de un lugar excepcional.
viñedo y en la bodega dan como resultado vinos de gran personalidad, donde la intensidad y la elegancia conviven en perfecto equilibrio.
Un terroir único
Finca Ferrer se ubica en la prestigiosa región de Gualtallary, en Tupungato, una de las zonas más reconocidas del Valle de Uco, en Mendoza (Argentina).
La finca cuenta con 317 hectáreas situadas a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar, donde se cultivan variedades como Malbec, Syrah, Pinot Noir, Tempranillo, Chardonnay y Torrontés.
Los viñedos crecen sobre un suelo arenoso y pedregoso con una marcada base calcárea y muy baja materia orgánica. Este perfil, unido a un excelente drenaje, los característicos vientos de la zona, la elevada radiación solar y una amplitud térmica cercana a los 16 °C, favorece un desarrollo equilibrado de la vid y una sanidad excepcional. El resultado son uvas de extraordinaria concentración, gran intensidad aromática y una marcada identidad, capaces de reflejar con fidelidad el carácter único de Gualtallary.
1.310 metros de carácter
A 1.310 metros de altitud nacen los vinos 1310, una colección de producciones muy limitadas elaborada exclusivamente a partir de parcelas singulares (single block) cuidadosamente seleccionadas. El intenso sol de montaña, el agua cristalina del deshielo de los Andes y la marcada amplitud térmica favorecen una maduración lenta que aporta frescura, concentración y una gran complejidad aromática.
La propuesta se completa con los vinos Acordeón y la gama de monovarietales Finca Ferrer.